Límites que abrazan, no que alejan

Durante mucho tiempo creímos que poner límites era sinónimo de alejarnos, de levantar muros, de decepcionar a otros. Pero con los años, y acompañando a tantas personas en sus procesos, he visto algo muy distinto: los límites no nacen para separar, nacen para cuidar.

Un límite es como la cerca de un jardín. No está ahí para encerrar las flores, sino para protegerlas. Para que puedan crecer sin ser pisoteadas, sin quedarse sin agua, sin agotarse dando más de lo que tienen.

Hace un tiempo, en uno de mis acompañamientos, alguien me dijo con mucha tristeza:
“Siento que si digo que no, dejo de ser buena persona.”
Vivía siempre disponible, siempre resolviendo, siempre sosteniendo a los demás. Pero por dentro estaba exhausta, resentida, vacía. Su proceso no empezó cuando cambió a los otros. Empezó cuando se permitió preguntarse: ¿qué me pasa a mí cuando siempre digo que sí?

Poner límites no es endurecer el corazón. Es escucharlo.
Es reconocer hasta dónde puedo y hasta dónde no.
Es decir “esto sí” sin culpa, y “esto no” con respeto.

Muchas personas llegan a mis acompañamientos con miedo a poner límites porque sienten que van a perder vínculos. Y a veces, sí, algunos vínculos cambian. Pero también aparecen otros más sanos. Y, sobre todo, empieza a aparecer una relación más honesta con uno mismo.

Un límite no grita. No hiere. No ataca.
Un límite claro y amoroso dice: hasta aquí puedo, hasta aquí me cuido.

Tal vez hoy estés sosteniendo más de lo que te corresponde. Tal vez estés cargando cosas que no son tuyas. Y quizá tu corazón ya te esté pidiendo un límite, aunque todavía no sepas cómo ponerlo.

Recuerda esto: los límites no te alejan de los demás.
Te acercan a ti.

Y cuando te tratas con respeto, también enseñas a los demás a tratarte mejor.


Si este texto resonó contigo…

Y sientes que necesitas acompañamiento en tu propio proceso, estoy aquí para ti.
Puedes escribirme directamente a mi WhatsApp y con gusto coordinamos una cita:

Comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *