Hoy, mientras intentaba ordenar un pensamiento que llevaba días desacomodado, sentí ese llamado suave que la vida hace sin hacer ruido: volver a mí. Fue un instante pequeño, casi imperceptible, pero suficiente para preguntarme: ¿Hace cuánto no me escucho de verdad?
A veces vivimos tan volcados hacia afuera—cumpliendo expectativas, sosteniendo responsabilidades, respondiendo a lo urgente—que sin darnos cuenta nos alejamos de nuestro propio centro. Y ese centro es el lugar donde realmente habitamos: ese rincón interno donde puedo ser honesta conmigo, donde mi voz no compite con el ruido del mundo, donde no tengo que demostrar nada.
Regresar a mí no significa abandonar a los demás ni desentenderme de la vida. Significa recordar que tengo un lugar adentro que merece ser cuidado, escuchado y honrado. Un lugar al que puedo volver siempre, incluso cuando estoy cansada o fragmentada.
Hace unos días alguien me dijo, con un suspiro que decía más que sus palabras: “Creo que me perdí de mí misma sin darme cuenta.” Y me resonó profundamente. Porque perderse no siempre tiene forma de tragedia. A veces empieza con pequeñas renuncias, con silencios que dejamos pasar, con emociones que postergamos porque “no es el momento”. Y sin querer, nos dejamos en último lugar.
Tal vez tú también llevas tiempo alejándote de tu propio centro, moviéndote entre duelos, rutinas o exigencias que pesan más de lo que admites. Y descubrirlo hoy no es tarde. Es un acto de valentía. Es decirte: estoy aquí y merezco volver a mí.
Regresar a ti no exige grandes decisiones ni cambios drásticos. A veces comienza con un respiro profundo, con un gesto honesto, con una pausa que abra espacio a lo que sientes. Un pequeño recordatorio de que estás viva, de que estás presente, de que puedes reconectar contigo sin prisa.
Cuando la vida te pida regresar a tu centro, escúchala.
Ese llamado siempre llega a tiempo.
Y tú siempre sabrás volver.
🕊️ Si este texto resonó contigo…
Y sentís que necesitás acompañamiento en tu propio proceso, estoy aquí para ti.
Podés escribirme directamente a mi WhatsApp y con gusto coordinamos una cita:
No tienes que atravesar esto sola. A veces, una conversación puede abrir un camino nuevo.


Deja una respuesta